Fallece Evgeny Kuzin considerado el «padre de las fibras ópticas en México»


Como una gran pérdida para la ciencia en México, fue como colegas describieron el fallecimiento de Evgeny Kuzin, investigador de la Coordinación de Óptica del Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica (INAOE) tras perder este viernes la batalla contra el cáncer.

Fue el Instituto de investigación quien dio a conocer la noticia de quien aseguraron fue un científico que dejó una huella indeleble en México. “El Dr. Kuzin fue uno de los mejores representantes de la gran escuela científica soviética caracterizada por altísimos estándares científicos. Hace 25 años llegó a México, país al que amaba, y dejó una huella indeleble en muchas generaciones de estudiantes y científicos y en la ciencia mexicana”, compartió el INAOE.

TRAYECTORIA

El INAOE detalló que Kuzin nació el 8 de marzo de 1948 en Leningrado, hoy San Petersburgo, en la antigua Unión Soviética. Realizó la maestría en Ciencias con especialidad en Radiofísica en la Universidad Estatal de Leningrado, obteniendo su título en 1976. En 1983 obtuvo el doctorado en Ciencias con especialidad en Física en el Instituto Técnico A. F. Ioffe de San Petersburgo.

En 1995 llegó a trabajar al instituto de investigación donde se destacó como investigador y se distinguió por su trato amable, respetuoso y cordial, y donde se le recuerda como un excelente colega. Destacaron que el investigador dejó un enorme legado científico que incluye no sólo artículos del más alto nivel internacional, sino también desarrollo tecnológico y una generación de brillantes científicos mexicanos a los que formó a lo largo de más de 25 años en México.

“Sus líneas de investigación fueron láseres, amplificadores ópticos, sensores de fibra óptica, diseño y aplicación de dispositivos de fibra óptica. Publicó más de 450 de artículos de investigación en revistas nacionales e internacionales del más alto nivel”, compartieron como parte de su semblanza.

DESPIDEN CON TRISTEZA A SU MENTOR

Indicaron que el doctor graduó a un gran número de estudiantes de maestría y doctorado a los que marcó de por vida. Uno de ellos Baldemar Ibarra Escamilla, investigador del INAOE y Fellow de la International Society for Optics and Photonics (SPIE), quien comentó: «Se ha ido mi mentor, pero más que mi mentor se va un gran amigo. Tuve la oportunidad de trabajar con el Dr. Kuzin desde su llegada al INAOE, en ese tiempo estaba cursando mi segundo periodo de la Maestría en Óptica y lo busqué para pedirle que dirigiera mi tesis de maestría. Nunca imagine lo que sucedería en los siguientes años.

A su vez, el Rubén Ramos García, investigador del INAOE, abunda: “Eugenio, como le llamábamos los mexicanos, tenía una paciencia increíble para educar a sus estudiantes, por lo que era muy peleado entre los estudiantes. He perdido la cuenta de cuantos investigadores formó en México, pero varios de ellos crearon grupos de investigaciones en la Universidad de Guanajuato en Salamanca, la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, la Universidad Veracruzana, la Universidad Autónoma de Campeche, entre otras. Eugenio podría considerarse como el padre de las fibras ópticas en México, junto con otros científicos soviéticos que llegaron a México. Sin lugar a dudas un gran científico, pero sobre todo un gran ser humano siempre será recodado con admiración y cariño».

MÉXICO, SU SEGUNDA PATRIA

De acuerdo Svetlana Mansurova, investigadora del INAOE asegura que «Eugenio era uno de los mejores representantes de la gran escuela científica de la Unión Soviética, esa generación de gigantes científicos que lamentablemente se nos están yendo. Sus estándares científicos eran muy altos, tan característicos de esta escuela. Encontró en México su segunda patria y verdaderamente amaba este país. Disfrutaba mucho de viajes y caminatas por todo el país, se volvió un gran conocedor de su cultura y tradiciones, le encantaban sus fiestas y su comida. Me atrevo a decir que encontró en México algo que resonaba en armonía con la esencia de su ser. Y creo que este algo ha sido la calidez humana que encontró en la gente de aquí. Alguna vez una de nuestras pláticas le pregunté dónde le gustaría morir y me dijo: en México», destacó.



Fuente De La Nota

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